Historia y simbolismo de la joyería africana

Historia y simbolismo de la joyería africana

La joyería africana es puro simbolismo. Metales, minerales e incluso materiales orgánicos son utilizados para decorar el cuerpo de los indígenas con todo tipo de elementos algunos realmente llamativos.

La historia y simbolismo de la joyería africana

La joyería africana está cargada de fuerte simbolismo y encontramos una gran variedad de elementos con distintos significados. Plumas, dientes, incluso calaveras de pequeños animales son utilizados junto con minerales y metales para crear los elementos más típicos de la joyería africana que lucían y siguen luciendo los habitantes de este bello continente.

África revela en cada una de sus tribus una evidencia constante como es la importancia de la joyería, del ornamento desde el más sencillo al más espectacular, desde el que se utiliza para determinadas danzas, el que se utiliza en los distintos rituales de matrimonio o aquel que sirve para decorar el cuerpo y llamar la atención del sexo opuesto de cara a entablar una relación. La joyería africana es puro simbolismo y en su gran variedad está la clave.

Piezas clave de la joyería africana

Algunas de las joyas africanas más conocidas en el mundo es el platillo labial, que se utiliza sobre todo en las tribus de Etiopía y que tiene como objetivo reforzar la boca. Y tiene sentido cuando para los africanos y en concreto para estas tribus, la tradición oral es tan importante. Este platillo, pieza clave de la joyería tradicional africana, se hace en leña, terracota o marfil y puede llegar a medir hasta 20 centímetros. El rol simbólico de la boca está claro, pero además en función de las capas que tiene se trata de una familia más o menos rica ya que cada capa es el número de ganado que posee la familia de la mujer. Por lo tanto es un símbolo de riqueza.

La piedra azul tiene un papel importante en la joyería africana y son muy utilizadas en sus distintos abalorios. El cuarzo y la Cornalina también son muy empleados y proceden ya de la época predinástica. Pero también se recurre muy a menudo al ámbar amarillo relacionado con la atracción solar y mantiene lejos a los pueblos de las sombras. También el coral, que recibe el nombre de “el árbol del agua” se utiliza en la joyería africana y se utiliza como elemento generador de vida y de protección; por su parte el ambar gris tiene un poder afrodisíaco.

Otro elemento muy a tener en cuenta para conocer la joyería africana son las perlas pequeñas, que se utilizan para decorar el pelo o engarazadas en brazaletes, pulseras y collares. De forma posterior llegaron a la joyería africana las perlas de vidrio coloradas.

En los elementos que llevan perlas, éstas suelen ser el componente principal y lo utilizan tanto hombres como mujeres aportando un significado diferente en cada caso aunque siempre relacionados con el mundo de la seducción y la atracción.

Pero los artesanos africanos tienen muchos otros materiales para hacer sus joyas como el cauri, una pequeña concha relacionada con el sexo femenino que procede ya de la época del Egipto de los faraones. Se utilizaban también como moneda y mercancía de cambio y se extendió por todo el continente.

Y un material tan valorado como el oro, se utilizaba principalmente para los ornamentos y no con fines monetarios. Se trabajaba sobre todo en el Sáhara y dio lugar a toda una tradición ornamental. La habilidad de los orfebres, sobre todos los senegaleses les convirtieron en maestros capaces de crear obras de arte que se han vendido por todo el mundo. Las joyas en oro se utilizaban especialmente para los ritos y fiestas. Con este material se hacían cinturones, anillos para pies y manos, collares, adornos para el pelo e incluso se colocaban sobre el pecho en el denominado “disco del alma” destinado a nobles y sacerdotes cuya misión era la de purificar el alma del jefe.

El bronce también es un elemento importante de la joyería africana desde tiempos inmemorables, sobre todo en la zona de Níger, donde las mujeres más jóvenes lucían piezas de bronce en tobillos y brazos con grabados islámicos que debido al peso de estas joyas les impedían moverse con total libertad lo que se consideraba una cualidad atractiva. También se engarzaban campanitas de bronce a collares y pulseras y en algunos sitios formaban parte de la dote de la prometida.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: