Utiliza mandalas para decorar tu casa

Utiliza mandalas para decorar tu casa

Cada vez son más los lugares donde vemos las sinuosas y preciosistas formas mandálicas. Fundas de móviles y ordenadores, fulares, tapas de libretas, camisetas, etc., ninguna superficie escapa al exotismo de estas figuras. Sin embargo, su significado suele ser desconocido para todo aquel que no se haya detenido a estudiar el simbolismo de los mandalas con un mínimo de atención. Así pues, ¿qué es un mandala?

Significado y origen del mandala

Se trata de dibujos simétricos que buscan conectar el espíritu de su creador —u observador— tanto con el macrocosmos en el que se inscribe como con el microcosmos que habita. Originariamente, los efectos benéficos del mandala se reducían al proceso de creación del mismo. Cuando un individuo comenzaba la elaboración de un mandala, su pretensión era aislarse del resto de cuanto le rodeaba —del mundo exterior y ficticio— para ahondar en su yo más íntimo. Para lograrlo, lo que hacía era plasmar precisamente esa distinción de planos: el terrenal, el espiritual, el individual, el colectivo, etc., otorgándoles una jerarquía dentro del diseño.

El símbolo más utilizado en la elaboración de mandalas suele ser el círculo, habitualmente enmarcado en un cuadrado. Ello se debe a que el círculo representa conceptos universales tan esenciales en el inconsciente colectivo como la perfección, el eterno retorno o el recogimiento espiritual. Las religiones que más han utilizado los mandalas en sus representaciones son el budismo y el hinduismo. La principal diferencia entre ambos estilos es que los budistas suelen realizar diseños más figurativos, mientras que los hinduistas tienden a una mayor simplicidad y a la línea como elemento clave.

El término ‘mandala’ proviene del sanscrito, y su traducción literal a nuestro idioma sería ‘círculo’. Aunque en la actualidad se utiliza el mismo término para denominar a todas las representaciones de este tipo, los hinduistas las denominan ‘yantras’, otra palabra sánscrita cuyo significado más aproximado sería ‘herramienta’.

Los mandalas en la decoración del hogar

Los mandalas más utilizados en occidente para la decoración son los de tipo hinduista. Es decir, dibujos con formas lineales y simétricas —sin figuras reconocibles— que recuerdan a contornos y siluetas florales. Lo más común es que, al integrarlos en la decoración de nuestra casa, los incluyamos en un espacio que tenga algún tipo de connotación especial para nosotros. Así, el salón y los dormitorios suelen ser las estancias más apropiadas para ubicar estos atractivos símbolos.

Dependiendo del protagonismo que queramos darle a nuestro mandala, deberemos atender no solo a su ubicación, sino también a su tamaño, a los materiales con los que esté confeccionado y a los colores. En la actualidad, está bastante de moda utilizar el vinilo para fijar estas creaciones en las paredes, aunque en nuestra opinión, este material desvirtúa en cierta medida el simbolismo y la esencia de los mandalas. Por tanto, la opción más recomendable para decorar nuestros muros es que el dibujo esté o bien realizado con algún tipo de pintura, o bien con diminutas teselas —siempre que la superficie lo permita—. Estas dos opciones también son aplicables si queremos decorar nuestros suelos con mandalas, una ubicación menos vistosa pero realmente original. Por ejemplo, puedes colocar un mandala a pocos pasos de la puerta de entrada a tu hogar, a modo de armónica bienvenida para los visitantes o como una manera laica de bendecir tu casa. Otro lugar donde colocar un mandala para que no pase desapercibido: el techo de tu estancia. En este caso, y si los hubiese, lo ideal sería ubicar el foco o la lámpara en el centro del dibujo.

Para aquellos que deseen incluir mandalas en su casa de una manera más sutil, lo más recomendable es que utilicen los estampados para ello. Como decíamos al principio del artículo, casi cualquier superficie es susceptible de ser mandalizada, por lo que las posibilidades son infinitas. Cojines, cortinas, fundas de sofás y sillas, edredones, manteles, trapos de cocina, etc., casi cualquier elemento decorativo acogerá con agrado las armoniosas formas de los mandalas. Eso sí, te aconsejamos que no te dejes llevar por el exceso, ya que la aglomeración de las sinuosas formas y colores característicos de estas representaciones suelen recargar demasiado la atmósfera. Como en muchas otras facetas de la vida, la moderación y el equilibrio son la clave.

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